Dos bandos españoles en guerra por el control de Prisa y su influencia política han decidido deshacerse de los medios deficitarios, para salvar la empresa. Por una parte, está el grupo liderado por el consejero delegado de Prisa y ex director de El País, Juan Luis Cebrián, alias "Juanli" apoyado por el ex presidente Felipe González; y por otra parte, la familia (hijos y sobrinos) de Polanco y el socio de toda la vida del difunto magnate, Francisco Pérez González, alias "Pancho", dueño de un 30% de Timón, sociedad madre de Prisa.
El primer bando pretende deshacerse de algunos medios de Prisa y en el último término vender el grupo al empresario mexicano Carlos Slim, para el cual trabaja Felipe González. El segundo bando liderado por el actual presidente del grupo, Ignacio Polanco, acompañado de su hermano Manuel y de sus primos (los sobrinos del difunto jefe) Jaime y Javier Díez Polanco, alias "Polanquin", verdadero hombre fuerte del grupo, tiene una estrategia parecida pero no igual: vender parte pero no todo, para reducir la deuda pero impedir que cualquiera ajeno a la familia Polanco, se haga con el "imperio" que levantó el magnate desde los tiempos de la dictadura de Francisco Franco en España.
La deuda de Prisa, unos 1.800 millones de euros, por encima de los 2.000 millones de dólares, ha crecido debido a numerosos factores, entre ellos: la televisión de pago por satélite en España (con sólo 1.8 millones de clientes, un 50% menos que la media europea) se piratea fácilmente con tarjetas asiáticas (el pirateo no había sido una "enfermedad" de países pobres); el buque insignia del grupo, el prestigioso diario El País está en crisis por el descenso de ventas, un 30%); y "last but not least", los altos costos de compra de los derechos televisivos del fútbol español y las mejores películas de las "majors" estadounidenses no son recuperables.A todo este quilombo en Prisa, hay que añadir la guerra del fútbol, comenzada en agosto cuando la liga española comenzó a rodar por las canchas de España.
La guerra que impide que tanto en España como en Latinoamerica (a través de ESPN) se vean los mejores partidos (los que juegan de local tanto el Real Madrid como el Barcelona, razón por las que se salieron del negocio la red Uno y ATB en Bolivia) enfrenta a Sogecable, de Prisa, y Mediapro, una nueva empresa que ha pasado de producir retransmisiones televisivas a comprar derechos televisivos de determinados clubes como el Real Madrid, "saboteando" a Sogecable y Prisa. Mediapro, fundada por ex empleados de la televisión autonómica catalana, TV3, ha lanzado en septiembre un nuevo periódico, Público (ha copiado el estilo de periódicos gratuitos como ADN: con una onda más juvenil, de diseño moderno, poca letra y con un costo la mitad que los periódicos "serios": 50 céntimos por un euro) para hacer la competencia a El País.En el trasfondo de esta guerra interna se encuentra el actual presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que ha apostado por Mediapro y su nuevo periódico, Público, para no depender tanto en lo mediático del grupo Prisa, de El País y su nuevo director, Javier Moreno y de las intenciones del dúo Cebrián-Felipe González y su aliado mexicano Carlos Slim.
¿Se va Santillana también?
El negocio de Prisa y del imperio Polanco comenzó con los libros de texto escolares. El difunto magnate usó en los tiempos de la dictadura franquista en España la táctica de aprovecharse de amistades de personajes cercanos a los altos cargos de gobierno para adjudicarse los concursos de publicación de textos. Así, en la última reforma educativa franquista (la Ley General de Educación de 1970, del ministro Villar Palasí), Santillana fue la única editorial que tuvo listos con arreglo a la nueva ley los libros de texto del curso escolar 1970/1971. La operación que permitió a Santillana dar el gran salto al mercado editorial, lo pudo realizar gracias a una filtración del Ministerio.Esta táctica fue repetida decenas de años después en numerosos países donde Santillana publica textos escolares, como Chile, México y Bolivia, entre otros. En nuestro país, “gracias” a la reforma educativa impulsada por la megacoalición y debido a las conexiones entre Polanco-Garafulic y partidos como AND, Santillana entró al negocio editorial.En Bolivia, en los años de Gobierno de Sánchez de Lozada se vivió un caso similar. Tito Hoz de la Vila, ministro de Educación, tuvo que responder en los juzgados por una actuación irregular en la licitación de una reforma educativa que significó para la editorial española la producción y venta de libros para Primaria. Y en 2002, el diario La Prensa publicó que una hija del ministro, María Cristina Hoz de la Vila, fue contratada en Madrid como consultora de recursos humanos de Santillana.La duda: si Prisa vende en Bolivia, ¿se irá tambien Santillana?
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La red Prisa
En la red de negocios de Prisa no cabe ignorar los vínculos con las demás empresas que también han desembarcado en América. En publicidad, Repsol-YPF invierte cada año cantidades millonarias en medios del grupo. Telefónica, operadora líder en telefonía en la zona, es dueña del 20% de la acciones de una de sus empresas: Sogecable. Por otro lado, el imperio de los Polanco también mantiene lazos accionariales con las dos primeras entidades financieras en América Latina, BBVA y BSCH, lo cual genera una red de confluencias entre las grandes empresas españolas de los sectores financiero, energético y comunicativo. El proceso de nacionalización del gas en Bolivia ha sido el ejemplo más reciente de este fenómeno. De forma directa o indirecta, los problemas a los que se enfrentan algunas de estas empresas acaban afectando al resto.Fuente: diagonalperiodico.net (España)
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Historia del Grupo Prisa: Su desembarco en América
La historia de Prisa se remonta a 1958, cuando Jesús de Polanco funda la editorial Santillana, especializada en libros jurídicos y más tarde en libros de texto. Durante la década de los 60 y 70 Santillana se desarrolla más en América Latina debido al precoz interés de su creador por buscar nuevos mercados.
Jugando, de esta manera, un importante papel en la difusión de la literature hispanoamericana. En 1980, Polanco crea la Fundación Santillana. En 1972 surge el Grupo Timón en el que se incluyen: las librerías Crisol, la empresa de sondeos Demoscopia, la distribuidora Itaca y la central de compras Carat España. También en 1972 Polanco se incorpora como accionista a la Promotora de Informaciones S.A. (PRISA), equipo fundacional del periódico El País, principal eje del grupo, que comenzó a circular en 1976, después de la muerte del general Franco.
El País fue fundado por José Ortega Spotorno, que lo definió como un periódico liberal, socialmente solidario, europeo y atento a las transformaciones de la sociedad occidental. El diario se convirtió en un instrumento muy importante en el proceso de cambio hacia la democracia.
En pocos años se convirtió en la cabecera líder por su circulación en España, al tiempo que empezaba a ser referenciado como uno de los principales diarios europeos. En el ámbito de los contenidos, El País produjo el primer Manual de Estilo de la prensa española, la figura del defensor del lector y un estatuto de redacción. En 1993 recibió el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades.
Entre 1978 - 1983 tienen lugar una serie de pujas internas en el periódico entre el sector encabezado por Polanco y un reducido grupo preocupado por lo que consideraba un excesivo progresismo del diario. En 1983, Polanco obtiene la mayoría de las acciones y en 1984 es nombrado presidente.
El País se inspiraba en los mayors rotativos del mundo como The New York Times y obtiene un éxito inmediato e inesperado. Polanco se centra en el periódico y deja la dirección de Santillana a Emiliano Martínez.
Su inserción en radio se producirá en 1984 cuando el grupo se convierte en accionista minoritario de la cadena SER. En 1985, adquiere un 35% más y ya en 1991 se hace con el 25 % que poseía todavía el Estado. En 1992, el grupo adquiere la Cadena Antena 3 Radio del grupo Godó. Su evolución abarca también el sector televisivo, donde ha fraguado alianzas con Sogepaq, Canal Plus, Canal Satélite Digital. Su última puesta en marcha ha sido Localia TV en 2002, aunque su consolidación en el panorama audiovisual no llegaría hasta un año más tarde. Localia es la marca bajo la que se agrupan las televisiones locales del Grupo Prisa.
Desde principios de los noventa el Grupo ha dado especial importancia en su estrategia de crecimiento, a la internacionalización, enfocada fundamentalmente en América Latina y en el mercado hispano de Estados Unidos. En el campo editorial Prisa tiene una fuerte presencia en América Latina a través de la Editorial Santillana, con una tradición de más de 40 años en casi todos los países de la región. El grupo ha adquirido el ciento por ciento de la editorial brasileña Moderna, dedicada a los libros educativos. Con esta incorporación se ha reforzado extraordinariamente la posición del grupo en uno de los mercados más pujantes de América.
Igualmente las editoriales Alfaguara, Aguilar y Taurus tiene un importante presencia en este continente. En 1999, Prisa adquirió el 19 por ciento de Caracol Radio al Grupo Empresarial Bavaria de Colombia, y al año siguiente constituyó en Miami, junto con Caracol (50-50) un holding internacional de radio, Grupo Latino de Radiodifusión (GLR), que integra actualmente 105 emisoras en Chile, Panamá, Costa Rica, Estados Unidos (Miami) y Francia (Radio Latina de París).
En mayo de 2004, Prisa adquirió a Bavaria su participación en GLR, aglutinando la totalidad del capital. En octubre de 2000, Prisa invirtió diez millones de dólares en el Grupo Garáfulic, el principal conglomerado de medios de comunicación de Bolivia, que controla los canales de televisión de la red ATB, varias cadenas radiales de alcance nacional y los diarios La Razón (La Paz), El Nuevo Día(Santacruz), y el periódico sensacionalista Extra.
